El terrorismo yihadista, una amenaza para la seguridad internacional – Reseña del Conversatorio de la Dra. Morán Blanco

Por: André J. Palerm Colón

 

Allahu akbar” —“Dios es grande”—, gritaron los gatilleros mientras irrumpían en la sala de concierto en París. Ciento treinta y dos (132) muertos y al menos trescientos cincuenta y dos (352) heridos; todos víctimas del más reciente ataque perpetrado por el Estado Islámico.[1] El día anterior, jueves, 12 de noviembre de 2015, la ciudad de Beirut retumbó ante una escena igualmente escalofriante. Cuarenta y tres (43) muertos y doscientos treinta y nueve (239) heridos. Fue el uso más letal de bombas en el Líbano desde el final de la guerra civil en los noventas. Ese mismo día, unas horas antes, en un auditorio en la Universidad de Puerto Rico, la doctora María Sagrario Morán Blanco advertía precisamente sobre la amenaza a la seguridad internacional que representa el terrorismo yihadista. La profesora entretejía una imagen compleja de la situación actual, cuyos inicios se remontan al 1989, año en que nació la organización terrorista Al Qaeda. Ese año, junto a la fecha del 11 de septiembre de 2001, son clave para comprender la rapidez vertiginosa con la que la ideología yihadista ha ido esparciéndose y evolucionando alrededor del mundo.

Según nos cuenta Morán Blanco, las historias de Al Qaeda y el Estado Islámico están irremediablemente imbricadas. Tan solo doce años después de su creación, Al Qaeda rápidamente se convirtió en uno de los mayores desafíos para la seguridad mundial. El 11 de septiembre no solo los transformó en una de las organizaciones terroristas de mayor renombre en el mundo, sino que comenzó la cadena de eventos que inevitablemente culminaría en la creación del Estado Islámico. Cayeron las torres gemelas, y surgieron los minaretes mellizos. Tras ello, la intervención militar angloamericana en el Medio Oriente jugó un rol principalísimo en el surgimiento del terrorismo yihadista. En particular, la emergencia del Estado Islámico está sumamente ligada a intervención estadounidense. El fin del régimen de Sadam Hussein, el asesinato de Abu Musab Al Zarqawi —el salafista jordano que encabezaba la Al Qaeda de Iraq— y el vacío en la estructura de poder iraquí, creado por el momentáneo retiro de las tropas estadounidenses en el 2006, son sucesos íntimamente ligados a la creación y robustecimiento del Estado Islámico, y exponen cómo la política extranjera estadounidense ha incidido sobre la creación y el fortalecimiento del terrorismo yihadista actual. Vale la pena señalar que Estados Unidos utilizó como pretexto para invadir a Iraq el artículo 5 del Tratado del Atlántico Norte y el derecho de legítima defensa, reconocido por el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, a pesar de nunca haber obtenido la resolución necesaria del Consejo de Seguridad para desplegar legalmente su milicia en dicho país.

Adicional a la desestabilización regional de las estructuras de poder causadas por el involucramiento angloamericano en el Medio Oriente, vimos el surgimiento de la Primavera Árabe. Vimos la creación de Estados sin competencia, gobiernos disfuncionales y luchas internas por el poder estatal. En países como Egipto, Libia y Túnez, observamos cómo la represión política, la coartación del derecho a la libertad de expresión, la exclusión socio-económica y la degradación general de la calidad de vida fomentó la radicalización de la juventud árabe. En este sentido, sostiene Morán Blanco, la violencia perpetrada por grupos extremistas, comúnmente enmarcada dentro del contexto religioso, debe ser comprendida dentro del marco de complejas circunstancias político-sociales.

A mi juicio, entre los factores socio-políticos que aportaron a la creación y fortalecimiento del terrorismo yihadista se destacan: (1) el colonialismo europeo del siglo XIX y XX; (2) la creación aleatoria de Estados, como Siria, por parte de las antiguas potencias coloniales tras la Primera Guerra Mundial —que no tomó en consideración el bagaje histórico-religioso de sus futuros habitantes—; y (3) la precaria situación socio-económica en el Medio Oriente. Dentro de este contexto, grupos extremistas como el Estado Islámico ofrecen no solo una fuente de empleo, sino una ideología utópica, que supera la retórica del suicidio y el sacrificio mediante la promesa de la construcción de un Estado ideal, fundado sobre los principios de la “justicia y el orden” proferidos por el mismo Estado Islámico. En este sentido, el terrorismo yihadista es el vestigio del coloniaje de antaño, la manifestación viva del carácter deshumanizador de la guerra y el neocolonialismo, y el producto del sanguinario ajedrez que los estudiosos denominan como geopolítica. El terrorismo yihadista, como nos explica Morán Blanco, es obra de la inequidad social en el Medio Oriente del siglo XXI.

Ahora bien, esta ideología perspicaz no es el único factor preocupante del terrorismo yihadista. Según Morán Blanco, el siglo XXI se enfrenta a un terrorismo completamente distinto al visto en las pasadas décadas. En primer lugar, este nuevo terrorismo necesita ser comprendido en el contexto de un mundo globalizado. La doctora brindó el ejemplo de la capacidad del Estado Islámico de coordinar ataques desde cualquier parte del mundo gracias al Internet y los medios sociales. En su opinión, la tecnología cierra las antiguas barreras físicas que limitaban la comunicación efectiva entre las partes, y además presenta al Estado Islámico con un método eficaz de reclutamiento. Ya no es necesario limitarse a un grupo selecto dentro de las mezquitas y las cárceles. Ahora, el reclutamiento puede pasar de un rol activo, en el que la organización busca a las personas, a un rol pasivo, en el que los interesados buscan unirse al grupo.

En segundo lugar, el terrorismo yihadista contemporáneo ha logrado controlar porciones de terreno considerables en el Medio Oriente. A modo de ejemplo, la doctora recurrió al Estado Islámico, que, sostiene, se ha dedicado a invadir territorios y actualmente, tiene el control efectivo de sobre un tercio (1/3) del territorio de Siria y un cuarto (1/4) del de Iraq. Asimismo, la organización ha logrado acaparar terreno comparable a la extensión territorial de Gran Bretaña, creando en este sentido un pseudo Estado. Debe mantenerse en mente que dichas invasiones son afín con su propósito de crear un califato panislámico; es decir, la lucha por expandir su control territorial apenas ha comenzado.

Finalmente, la doctora indicó es necesario considerar la riqueza de estos grupos extremistas y cómo obtienen su dinero. El Estado Islámico ya se considera la organización terrorista más rica del mundo. Según diversos reportajes, se estima que los fondos de financiación del grupo alcanzan ya los 2,000 millones de dólares.[2] Según Morán Blanco, el Estado Islámico depende de fuentes de financiación externas e internas. Entre las fuentes externas, la doctora menciona la larga lista de extorsiones, secuestros, robos y tomas de arsenales de otros países que ha llevado a cabo el Estado Islámico. Añadiría a las fuentes de financiación externas la ayuda proveniente de los países del Golfo Pérsico, con foco especial en el rol de Arabia Saudita, Catar, Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos; todos estos, quienes inicialmente buscaban apoyar la lucha contra el gobierno del presidente sirio, Bashar Al Assad. Entre las fuentes internas de financiamiento, Morán Blanco hace mención del sistema de recaudación de impuestos que ha establecido el Estado Islámico sobre el uso del petróleo iraquí y sirio y su control sobre varios pozos petrolíferos.[3]

Ante un mundo en plena crisis ambiental y dependiente del petróleo y el gas para la producción de energía, ¿qué rol tendrá el Estado Islámico? A medida que se agudicen las complicaciones medio ambientales y las batallas por los recursos naturales y energéticos, ¿aumentará el poder del Estado Islámico? Ciertamente, el Estado Islámico continuará provocando tensiones en el Medio Oriente y más allá. Como estableció Moran Blanco, desmantelar el terrorismo yihadista requerirá un esfuerzo concertado a nivel internacional.

 

[1] http://www.nytimes.com/2015/11/15/world/europe/paris-terrorist-attacks.html?_r=0

[2] Véase http://www.telesurtv.net/news/Quien-financia-al-Estado-Islamico–20151114-0011.htmlhttp://www.bbc.com/mundo/noticias/2014/08/140825_estado_islamico_como_se_financia_ch.

[3] Para más información sobre este fenómeno, véase http://www.telesurtv.net/news/Quien-financia-al-Estado-Islamico–20151114-0011.html

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