Apuntes del Derecho Internacional: ¿Qué es un Estado?

Además de definir e identificar el ámbito de los derechos y las obligaciones de los Estados, por lo menos en sus relaciones entre ellos, el derecho internacional define lo que constituye un Estado. En este sentido, la Convención sobre derechos y deberes de los Estados, mejor conocida como la Convención de Montevideo, recoge unos criterios específicos que se tomarán en cuenta según las circunstancias y el contexto específico del ente ante consideración.[1] Estos criterios, o requisitos, son: (1) una población permanente; (2) un territorio definido; (3) gobierno; y (4) capacidad de entrar en relación con otros Estados.[2] A continuación explicamos cada uno brevemente.

(1) Población Permanente: El derecho internacional no pauta un número mínimo de habitantes con el que se tiene que cumplir. Este criterio más bien se refiere a la existencia o no de un conjunto de personas que habitan en el territorio en cuestión de forma permanente. Cabe destacar que el criterio tampoco apunta a la nacionalidad de dicha población.

(2) Territorio Definido: Los Estados son entidades territoriales. Por consiguiente, este criterio apunta al ámbito físico en el que la organización de un Estado ejerce, de manera exclusiva, sus facultades como gobernante, quedando excluidas las reclamaciones de otros Estados a ejercerlas. Al igual que con el requisito de población permanente, no existe una regla clara que establezca un requisito mínimo, ni tampoco que exija que el territorio en cuestión sea contiguo.

(3) Gobierno: El requisito de que un Estado putativo tenga un gobierno efectivo es central a cualquier reclamo de estadidad. El énfasis que se la ha dado a este criterio ha sido el control que ejercita ese gobierno sobre el territorio relevante. Se refiere a estar en condiciones de ejercer las funciones del Estado tanto en el ámbito interno como externo, ya que autoridad gubernamental es la base para que se pueda entablar relaciones inter-estatales. Lo que constituye un acto de Estado se determina primordialmente vía referencia a los órganos de gobierno, a saber: el legislativo, ejecutivo o judicial. Por todo lo anterior, se puede decir que el criterio de gobierno efectivo es el más importante de todos, ya que en gran parte los demás dependen de este. Por último, el grado de control requerido puede variar sujeto a cómo el Estado en cuestión advino en existencia. Por ejemplo, si el soberano previo consintió a la creación de un nuevo Estado bajo un nuevo gobierno, un grado más bajo de control es suficiente para satisfacer el requerimiento.

(4) Capacidad de entrar en relación con otros estados: Si este elemento no está presente, no puede haber un Estado. La esencia del esta capacidad es la independencia, es la declaración formal de que el Estado no está sujeto a otro soberano. Por ende, esta capacidad depende, por un lado, en la existencia de un gobierno efectivo que tenga la facultad para ejercer sus poderes dentro de un territorio particular, y por el otro lado, en el hecho de que ese gobierno sea considerado como un ente separado para propósito de relaciones internacionales, o sea independiente. Incluso, algunos comentaristas identifican “independencia” como un quinto requisito.[3]

¿Cuándo es reconocido a nivel internacional un Estado?

El reconocimiento internacional es un derecho internacional, con consecuencias jurídicas nacionales e internacionales, mediante el cual un sujeto de derecho internacional reconoce un acto de otro sujeto de derecho internacional. Este reconocimiento puede manifestarse expresa o tácitamente, pero por lo general surge de una declaración oficial de parte del Estado que reconoce. Sin embargo, es importante enfatizar que según la Convención de Montevideo, la existencia política de un Estado es independiente del reconocimiento otorgado por otros Estados.[4] Asimismo, aun antes de ser reconocido oficialmente, un Estado “tiene el derecho de defender su integridad e independencia, proveer a su conservación y prosperidad y, por consiguiente, de organizarse como mejor lo entendiere, legislar sobre sus intereses, administrar sus servicios y determinar la jurisdicción y competencia de sus tribunales”.[5] El que un Estado haya reconocido a otro, más bien significa que aquel acepta la personalidad de este como sujeto de derecho internacional y como poseedor de todos los derechos y las responsabilidades que el derecho internacional le reconoce e impone a todos los Estados.[6] Como es de esperar, los criterios que cada Estado utiliza para decidir si ha de extender su reconocimiento a otro a nivel internacional varían, lo que puede producir que un Estado esté reconocido por algunos pero no otros. No obstante, según lo anterior, esto no significa que el Estado en cuestión no existe para propósitos del derecho internacional.

Preparado por: Rosa Díaz

[1] Convención sobre derechos y deberes de los Estados, 26 diciembre 1933 (entró en vigor 26 diciembre 1934) 165 LNTS 19.

[2] Id. art. 1

[3]Véase Mathias W. Reimann, Jame C. Hathaway, Timothy L. Dickinson & Joel H. Samuels, Transnational Law: Cases and Materials, 47-48 (2013) (donde se discute los criterios para determiner existencia de un Estado)

[4]Convención supra nota 1, art. 3.

[5]Id.

[6]Id. art. 6.

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